La fibromialgia, una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo, es mi compañera de viaje. Pero no es solo una estadística en un informe médico, es una batalla diaria que ha transformado mi vida de formas que nunca imaginé.

Un Cambio Radical: De Maratón a Maratón

Recuerdo el día en que mi vida cambió por completo. Tenía 36 años y de repente, me sentí como si hubiera envejecido décadas en un instante. Mi cuerpo y mis capacidades, que una vez fueron fuertes y vibrantes, se habían transformado en los de una mujer de 80 años. Pero no cualquier mujer de 80 años, sino una que corre maratones.

La Lucha Invisible: Mi Superpoder Secreto

Una de las partes más difíciles de vivir con fibromialgia es la invisibilidad de la enfermedad. A menudo me encuentro diciendo “me encuentro bien”, para evitar explicar el dolor constante y la fatiga que siento. Es agotador, tanto física como emocionalmente. Hay días en los que siento que estoy a punto de rendirme, pero de alguna manera, siempre encuentro la fuerza para seguir adelante. Es mi superpoder secreto.

La Incomprensión de los Demás: Un Viaje de Aprendizaje

Es difícil para las personas que no tienen fibromialgia entender realmente lo que significa vivir con esta enfermedad. Yo misma era una de esas personas hace años. A pesar de estar rodeada de información que afirmaba que “la fibromialgia no es una enfermedad psicológica”, nunca pude imaginar cuánto puede afectar a todos los aspectos de la vida de una persona. Pero ahora, estoy en un viaje de aprendizaje y comprensión.

Un Nuevo Desafío: Cuando la Vida me da Limones, ¡Yo hago Limonada!

Recientemente, me enfrenté a un nuevo desafío. Fui a mi óptica para cambiar mis gafas y descubrí que había perdido un 30% de visión en un ojo en menos de 4 años. En ese momento, pensé: “¡Lo que me faltaba!”. Pero luego, recordé que siempre intento buscar el lado bueno de las cosas. Mientras espero la cita con el oftalmólogo, pensando en que la óptica se ha equivocado, me doy cuenta de que, a pesar de lo dura que es la fibromialgia, sería aún peor perder la vista.

Y si realmente es así, y no se han equivocado, encontraré la fuerza y la positividad en este nuevo reto. Porque cuando la vida me da limones, ¡yo hago limonada!

Un Agradecimiento desde el Corazón

Quiero agradecerte por tomarte el tiempo de leer mi artículo. Tu apoyo significa más de lo que las palabras pueden expresar. En este viaje con la fibromialgia, a veces puede parecer que estamos solos, pero la verdad es que no lo estamos. Cada vez que compartimos nuestras historias, nos recordamos a nosotros mismos y a los demás que estamos en esto juntos.

Así que gracias por estar ahí, por leer, por entender. Gracias por recordarme que, aunque la fibromialgia es una batalla diaria, no es una que tenga que luchar sola. Y tú tampoco.

Hasta la próxima, recuerda: No estás solo en este viaje. Juntos, somos más fuertes.

Puntuación: 4 de 5.

Tu valoración es muy importante, con ella nos ayudaras a llegar a mas personas.