La fibromialgia, una enfermedad que causa dolor crónico en múltiples partes del cuerpo. La fibromialgia es un tema muy debatido y complejo, ya que no se conoce con exactitud su causa ni su mecanismo de acción. Sin embargo, hay estudios que sugieren que la fibromialgia no es psicológica, sino neurológica.

La fibromialgia afecta al sistema nervioso central de varias maneras.
Por un lado, el dolor crónico que sienten las personas con fibromialgia puede alterar la forma en que el cerebro procesa y regula el dolor. El cerebro recibe señales de dolor de los nervios periféricos, que son los que conectan el cuerpo con el sistema nervioso central. Estas señales pueden ser amplificadas por cambios en los niveles de ciertas sustancias químicas en el cerebro, como la sustancia P, el factor de crecimiento nervioso o los neuropéptidos relacionados con el gen de la calcitonina. Estas sustancias pueden hacer que las neuronas del cerebro sean más sensibles y reaccionen de forma exagerada ante los estímulos nocivos o no nocivos.

Por otro lado, la fibromialgia puede provocar cambios neuroplásticos dentro del sistema nervioso central, es decir, modificaciones en la estructura y la función de las neuronas y las conexiones entre ellas. Estos cambios pueden ser causados por la activación persistente de las fibras A delta y C -fibras nerviosas, que son las que llevan el impulso doloroso a las neuronas del asta dorsal en la médula espinal1. Estas fibras pueden estimular la liberación de neurotransmisores y neuromoduladores, como el glutamato y el aspartato. Estos neurotransmisores pueden tener efectos excitatorios o inhibitorios sobre otras neuronas, alterando así su actividad.

Además, la fibromialgia puede afectar a otras partes del sistema nervioso central, como el hipotálamo y la hipófisis. El hipotálamo es una región del cerebro que controla funciones vitales como la temperatura corporal, el apetito, la sed y las emociones. La hipófisis es una glándula situada debajo del hipotálamo que secreta hormonas que regulan el crecimiento, la reproducción y el metabolismo. La fibromialgia puede alterar estos sistemas al provocar estrés crónico, inflamación sistémica o desequilibrios hormonales.

Permíteme compartir contigo algunos ejemplos de estos estudios:

Y así, queridos lectores, llegamos al final. Espero que este artículo te haya proporcionado una visión diferente de la fibromialgia y como afrontarla. Recuerda cada paso que das en este viaje es un acto de amor propio. No estás solo en esto, y cada día es una nueva oportunidad para aprender y crecer.

Gracias por acompañarme en este viaje de descubrimiento y amor propio. Mantén la esperanza, sigue luchando y, sobre todo, nunca olvides sonreír. Hasta la próxima,

¡Cuídate mucho!

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