
Encerrada en mi Propia Prisión: Autolimitaciones y Miedo a los Brotes de Fibromialgia
Entendiendo la Fibromialgia
La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor generalizado en la musculatura esquelética y fatiga. No es un trastorno autoinmunitario, pero las personas con fibromialgia a menudo también sufren trastornos inflamatorios o autoinmunitarios crónicos. En la fibromialgia, el “control de volumen” sensorial cursa con umbral de dolor más bajo, al igual que para otros estímulos (calor, ruido y olores fuertes), además de hipervigilancia. Este artículo se centrará en cómo estas características pueden llevarnos a autolimitarnos y qué hago yo para evitarlo.
Asimismo, como no nos dejan de recordar, no hay cura por ello lo único que nos queda es evitar situaciones que consideramos estresantes, por miedo a desencadenar otro brote, y lo hacemos tanto y tan a menudo que cuando nos damos cuenta, vemos que se nos olvida vivir.
10 cosas que las personas con fibromialgia a menudo evitan hacer por miedo a un brote ¿Alguna te resulta familiar?:
- Ejercicio físico intenso
- Actividades sociales extenuantes
- Tareas domésticas pesadas
- Viajes largos
- Conducir
- Noches de insomnio
- Alimentos desencadenantes
- Estrés
- Clima frío
- Ponerse Ropa ajustada
El manejo de las autolimitaciones en la fibromialgia puede ser un desafío. Si bien es cierto que la Fibromialgia nos limita y que hay ciertas situaciones que conviene evitar, lo que no nos podemos permitir es limitarnos a nosotras mismas, no podemos evitar ¡VIVIR!
Las fiestas sociales, ir de compras, quedar con amigas, no conducir, evitar todas estas situaciones nos limita y nos hace dependientes de los demás un sentimiento que lejos de ayudar nos está provocando angustia.
Lo que a mí me funciona
Lo que a mí me funciona es no dejar de hacerlo, busco mi fuerza ¡porque la tenemos! Pero lo hago buscando alternativas. Como por ejemplo al conducir, comienzo por buscar una forma de que conducir no me provoque estrés, me pongo música relajante, salgo de casa media hora antes para conducir tranquila, pongo un ambientador que me de paz, evito conducir a horas punta, busco recursos que me relajen dentro del coche y creo que me pueden funcionar, y poco a poco sigo, sigo adelante, pero ¡no me rindo!
“E insisto poco a poco o muy poco a poco, mi cuerpo me habla y yo escucho.”
Respecto a las actividades Sociales son las que más nos conviene no evitar, y las que más quiero evitar, aunque me encantan, pero… ¡buuf!
Hay estudios que hablan de cómo beneficia a tu estado emocional en la fibromialgia, las relaciones sociales y la participación en actividades placenteras, (Te los dejo al final por si te interesa leer más), por ello no comienzo por irme a un cumpleaños que va a estar a tope, pero eso no quita que no pueda quedar con la persona del cumpleaños otro día e irnos a comer, o estoy menos tiempo en la fiesta, lo sé, no es lo mismo, pero no me quedo en casa sin celebrarlo.

DURANTE LOS BROTES
En pleno brote a mí me resulta imposible salir a la calle, demasiado dolor, demasiada luz, demasiados olores, demasiado ruido, demasiados estímulos. Me pasa, y por ello me permito descansar, llorar, pero en cuanto puedo ¡me levanto! Y ando, aunque sea por casa en pijama, y la siguiente vez me pongo las bambas, las gafas de sol, unos auriculares, ¡y ah! Claro esto no es que se me olvide, voy sin sujetador, ¡PORQUE NO LO SOPORTO! lo que necesite y salgo a la calle, ¡salgo! aunque solo sean 5 minutos. Y me encanta estar en casa, pero ese no es el caso, el caso es que por lo visto mi cerebro necesita desconectar, respirar aire libre, para no sentirme encerrada, porque si me quedara en casa entraría en bucle, enfado, tristeza, ira… y ya sabemos a dónde nos puede llevar.
Además, de lo que yo hago hay varias estrategias que pueden ayudar. Estas pueden incluir terapias físicas y ocupacionales, técnicas de manejo del estrés, medicamentos para controlar los síntomas y apoyo psicológico por lo que recuerda siempre hablar con tu médico, es importante buscar el consejo de profesionales de la salud al tratar con la fibromialgia.
Recordar que cada individuo es único y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.
Conclusión
Las autolimitaciones en la fibromialgia pueden tener un impacto significativo en nuestra calidad de vida. Sin embargo, con el manejo adecuado, es posible reducir estas limitaciones y mejorar la calidad de vida.
Y así, queridos lectores, llegamos al final. Espero que este artículo te haya proporcionado una visión diferente de la fibromialgia y sus tratamientos. Recuerda cada paso que das en este viaje es un acto de amor propio. No estás solo en esto, y cada día es una nueva oportunidad para aprender y crecer.
Gracias por acompañarme en este viaje de descubrimiento y amor propio. Mantén la esperanza, sigue luchando y, sobre todo, nunca olvides sonreír. Hasta la próxima, ¡cuídate mucho!
Por si quieres saber más respecto a los estudios que hablan de cómo beneficia a tu estado emocional en la fibromialgia, las relaciones sociales y la participación en actividades placenteras:
- Un estudio publicado en la revista “Pain” encontró que las personas con fibromialgia que tienen fuertes redes de apoyo social tienden a experimentar menos dolor y depresión1.
- Según un estudio publicado en “Arthritis Care & Research”, las personas con fibromialgia que participan regularmente en actividades físicas y sociales experimentan una mejor calidad de vida y menos síntomas2.

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